
UNA VELA PARA RECORDAR, PARA DECRETAR O SIMPLEMENTE, PARA CONTEMPLAR.


Cuida tus velas
La primera vez que utilices la vela, déjala encendida un par de horas. Lo más recomendable es esperar a que la capa superior de la cera esté completamente líquida, de este modo evitarás que se formen agujeros alrededor de la mecha.

Úsala bajo supervisión
Corta la mecha regularmente. No es necesario que lo hagas con cada uso pero si de manera frecuente para evitar que ahúme o se recaliente el cristal de la vela. La longitud ideal de la mecha es entre 3 y 5 mm. Si la vela está encendida o recién apagada no la muevas, ya que la cera líquida puede derramarse.

Accesorios
Utiliza un apagavelas o una tapa para quitarle el oxígeno a la hora de apagarla. Si lo haces soplando se producirá un humo negro desagradable y si la mecha es de algodón es probable que se cree una “palomita” en la punta.